30 mar. 2010

Películas que he visto esta Semana Santa (o lo que va de ella)

-Brokeback Mountain
-El club de los poetas muertos
-Dorian Gray
-El lector
-Donnie Darko
-This is England
-Elephant

Faltan por ver:
-Shakespeare in love
-Eduardo Manostijeras
-Slumdog Millionaire
-Cadena de favores
-Lords of Dortown
-Pulp Fiction
-Hamlet
-Las vírgenes suicidas
-La muerte en Venecia

28 mar. 2010

El club de los poetas muertos

"No olviden que a pesar de todo lo que les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo (...). Les contaré un secreto: no leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería... son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida humana. Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor son cosas que nos mantienen vivos".

"La verdad es como una manta que siempre te deja los pies frios, la estiras, la extiendes pero nunca es suficiente. La sacudes, le das patadas pero desde que llegamos llorando a que nos vamos muriendo, solo nos cubre la cara mientras gemimos, lloramos y gritamos. ".

"Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida, y dejar a un lado todo lo que no fuese vida, para no descubrir en el momento de mi muerte, que no había vivido."

"¡Oh capitán, mi capitán!"

El club de los poetas muertos

22 mar. 2010

Quiero entenderlo.

Quiero entenderlo. Quiero entender por qué la gente actúa como actúa. ¿Por qué hacer lo que todos hacen? ¿Por qué hacer lo que está prohibido por nuestro bien? ¿Qué necesidad hay de pillarse una borrachera cada noche que se sale a riesgo de pasarse y no pasarlo bien, o fumarse un porro antes de clase sabiendo que está mal y que a la gente que te quiere le molesta? No lo entiendo.

¿Estáis tan vacíos por dentro para realmente necesitarlo? Me enorgullezco de poder decir que para pasarlo bien solo necesito estar rodeada de la gente que quiero, ni garitos guays, ni alcohol, ni nada. Sólo necesito a mis amigos, a gente que me entiende, que me de una conversación inteligente, que me escuche, a mi novio...nada más.

¿Será que se es más guay por hacer esas cosas "prohibidas"? Quizás es la percepción de mucha de la juventud actual, pero ¿por qué? ¿Tan guay es acabar vomitando, que el profesor te expulse por molestar y ponerte gallito? Sinceramente, y me da igual lo que se piense de mí por ello, lo considero patético. Me parece patético que entre gente de 18 años y supuestamente con una madurez intelectual que debería ser suficiente para votar (y con ello contribuir a elegir el futuro del país en el que vivimos), conducir y otras muchas cosas haya gente que se crea que por hacer el ridículo de esa forma es más "guay".

Me da igual que me llamen niñata por enfadarme por cosas como estas, pero tengo muy claros mis principios y (intento) soy consecuente con lo que digo. Lo avisé, una y otra vez, me enfadé y te perdoné porque creía que realmente valía la pena hacerlo. Pero toda esa confianza la has perdido siendo una hipócrita, creyéndote lo más maduro y lo más inteligente y luego hacer las cosas sin pensar, sin poder justificar tus actos, sabiendo que esto pasaría y que lo que hiciste estuvo mal. Esperaba de ti una madurez que no tienes por mucho que quieras fingir que sí. Si no sabes por qué sigo enfadada pregúntate cómo ha sido tu actitud desde entonces. Cosas como "no sé por qué estás enfadada" o "bueno, pues cuando quieras hablarme me hablas" me demuestra que ni sientes realmente el haberme fallado, como amiga y como referencia que tenía, ni entiendes por qué me ha decepcionado tu comportamiento.

Me da igual que lo consideres una niñería y que justifiques todo con un "no puedo cambiar lo que hice". Las cosas no son así, la confianza no se recupera con la labia que te sobra para engatusar a todos, la confianza se recupera con hechos. Y el hecho de que en plena semana de exámenes prefieras salir todos los días, pillarte un ciego del quince, faltar al concierto de un amigo por tomar algo con tu novio (que podías hacerlo ahí también) y no toques un libro, me demuestra que lo del otro día no fue un hecho aislado.

Lo mismo ocurre con tus continuas faltas de respeto a quien no piensa como tú. Has cambiado y para mal. Has cambiado y yo ya no te reconozco. Y lo dije, dije que no quiero andar con gente que no me convence como persona. Y tú has dejado de hacerlo hace mucho, y ahora has perdido la confianza que tenía en ti también. Te lo pasaba porque eras mi amiga y confiaba en ti. Ahora no.

Si algún día lees esto y te das cuenta de que va por ti, reflexiona sobre lo que vas a hacer con tu vida. Por que en el fondo, haces lo mismo que toda esa gente que es "inferior" a ti (o que al menos tú consideras así). Haces lo mismo que "esos niñatos de clase que te chupan un puto pié". Igual ahora la que "necesita un buen par de hostias" eres tú, para despertar, para que veas lo que fuiste y lo que eres. Y no seré yo quien te las dé, cada uno con su vida que haga lo que quiera. Será ésta misma la que te las dé. Tiempo al tiempo.

21 mar. 2010

G (L)

Porque me haces sentir bien, porque cuando estoy a tu lado me siento un poco mejor y cuando te vas te necesito. Porque eres la primera persona que logra llegar tan dentro de mí, porque no me haces sentir incómoda, no me atosigas ni me fuerzas.
Porque simplemente eres increíble.
Te quiero (L)

15 mar. 2010

Os lo mereceis

Realmente muchos os merecéis que os mande a la mierda, por hipócritas, por creeros tan maduros y resultar tan patéticos. A partir de ahora es lo que haré, porque no os merecéis la confianza que se deposita en vosotros y lo sabéis. Estáis hartos de engañar al personal con labia y intentos de lucidez de vez en cuando.

Me encanta, vais de progres y no respetáis otras opiniones, criticáis cosas que luego hacéis, vais de "yo no hago esto" y hacéis cosas peores. Ni una palabra más saldrá de mí para recriminaros esto, os lo dije. Y ahora lo reitero. Dejáis de convencerme, como amigos y como personas. En estos momentos os considero igual que esa gente a la que tanto criticáis con vuestra estúpida soberbia, que sólo os sirve para resultar más patéticos aún.

Muy buenas tardes, cuando os deis cuenta probablemente ya no esté aquí para vosotros.

9 mar. 2010

Hubo un día...

Hubo un día un chico que quería decir la verdad. Quería hacerlo, pero no se decidía porque veía lo que le pasaba a los que decían la verdad: que mucha gente no los quería. Sin embargo, cada vez que mentía a un amigo o a un familiar, algo en su interior iba creciendo más y más y cada vez se sentía peor. ¿Qué hacer: seguir soportando ese dolor o decir la verdad?

Un día decidió que iba a intentarlo. Aunque sólo fuera por un día, iba a hacerlo. Se levantó y cuando iba para clase, se cruzó con esa chica que le caía tan mal, que le dijo una de sus tonterías que herían su orgullo, a lo que él respondió
-Lo siento, pero estoy cansado de tus tonterías. No soy tu amigo y no me caes bien, así que por favor, no te tomes esas confianzas conmigo.
Normalmente, esbozaba una sonrisilla nerviosa y andaba más rápido, pero ese día, tenía que decir la verdad. La chica le miró bastante enfadada. Probablemente lo contaría a toda la clase, pero le daba igual. Había dicho la verdad.

Ya en clase, ella se lo contó a todo el mundo. Otros de sus compañeros, que siempre criticaban a todo el mundo, ahora se reían. Él normalmente hubiera pasado sin hacer caso, pero hoy iba a decir la verdad.
-Por favor, ¿podéis dejar de hablar sin saber? Sería lo mejor para vosotros y para el mundo.
Escuchó varios "¿pero de qué va ese flipado?" por detrás y más risas. Bueno, ya había dicho lo que pensaba otra vez. Se había medido, ya que podía haber dicho muchas más cosas, pero no quería ser maleducado en clase.

Cuando salió al recreo, una amiga le dijo algo en mal tono a otro amigo, que creía que había sido sin motivo. Se quedaría callado, porque no le incumbía...Pero hoy se forzaba a decir la verdad, por mucho que le doliera.
-Esa no es forma de decir las cosas.-dijo mirándola.-Y además creo que no tienes razón.
Ella lo miró enfadada y se fue. Las demás amigas se fueron detrás suya.

Cuando llegó a casa, empezó a plantearse si realmente merecía la pena decir la verdad. Sólo le daba problemas. Sin embargo, se sentía increíblemente aliviado. Entonces... ¿Merece la pena seguir diciendo la verdad?