Miedito.
Mañana.
Más miedo.
XD
A ver si no se me va la olla y puedo hacer unos exámenes decentes. La verdad es que nunca había tenido tanto miedo de un examen... antes de haberlo hecho.
Ahora me pondré a repasar literatura castellana y gallega y a ver si después de comer repaso fechas de historia. Por la tarde playita con Alba y Lu...y mi querido libro de arte :D
Y mañana primero castellano (repaso de historia), historia (repaso de gallego), gallego (estudiar literatura para el día siguiente) y finalmente examen de inglés.
A ver qué tal va T_T
Deseadme suerte <3
15 jun 2010
9 jun 2010
Tiempo.
Últimamente no tengo muy claro sobre qué escribir. Me paso todo el día con la selectividad, las carreras, la música... Ya no tengo tiempo para pensar (y mucho menos para pensar qué escribir aquí)
Sin embargo, algo en lo que he pensado mucho últimamente es en el tiempo. En un campamento que recuerdo (Boiro 2005) nos repetían todos los días: el tiempo pasa inexorablemente.
Hoy, tras cinco años, sigo teniendo presente esa frase. Ya sea por la poesía de Manuel Antonio, tan unida al paso del tiempo y de la vida, o porque últimamente se me ha dado por releer antiguas entradas mías en el fotolog y recuperar viejos amigos. Los viejos amigos nunca se olvidan y no hay forma de reemplazarlos...
Recuerdo también la forma en que una amiga y yo nos autodenominábamos en cuarto de ESO: éramos las dos melancólicas nostálgicas de la clase. Tras dos años y mucha desconexión entre ambas, creo que seguimos siéndolo. Tal vez ella un poco menos.
Esta entrada, como ya habréis adivinado, va sobre el paso del tiempo. El paso del tiempo y el recuerdo, la tristeza que sentimos al recordar alegrías pasadas y compararlas con fracasos actuales. Nadie vive libre de pequeños fracaso y pequeñas alegrías.
Podría empezar a escribir todo lo que añoro del pasado, pero probablemente no sería capaz de escribirlo todo. El miedo a lo que vendrá a veces me hace sólo fijarme en lo ocurrido en el pasado, tal vez por ello pienso tanto en lo ocurrido y evito pensar en lo que va a ocurrir. O tal vez simplemente me gusta torturarme con la idea de algo que ya nunca más podré recuperar, de cada instante que se escapa y nos acerca un poco más a nuestro destino.
Como final, una canción que refleja mi estado de ánimo en este momento. Es una canción que reaparece cíclicamente en mi vida, cada poco tiempo, cuando me vuelvo a sentir así. Que la disfrutéis.
Sin embargo, algo en lo que he pensado mucho últimamente es en el tiempo. En un campamento que recuerdo (Boiro 2005) nos repetían todos los días: el tiempo pasa inexorablemente.
Hoy, tras cinco años, sigo teniendo presente esa frase. Ya sea por la poesía de Manuel Antonio, tan unida al paso del tiempo y de la vida, o porque últimamente se me ha dado por releer antiguas entradas mías en el fotolog y recuperar viejos amigos. Los viejos amigos nunca se olvidan y no hay forma de reemplazarlos...
Recuerdo también la forma en que una amiga y yo nos autodenominábamos en cuarto de ESO: éramos las dos melancólicas nostálgicas de la clase. Tras dos años y mucha desconexión entre ambas, creo que seguimos siéndolo. Tal vez ella un poco menos.
Esta entrada, como ya habréis adivinado, va sobre el paso del tiempo. El paso del tiempo y el recuerdo, la tristeza que sentimos al recordar alegrías pasadas y compararlas con fracasos actuales. Nadie vive libre de pequeños fracaso y pequeñas alegrías.
Podría empezar a escribir todo lo que añoro del pasado, pero probablemente no sería capaz de escribirlo todo. El miedo a lo que vendrá a veces me hace sólo fijarme en lo ocurrido en el pasado, tal vez por ello pienso tanto en lo ocurrido y evito pensar en lo que va a ocurrir. O tal vez simplemente me gusta torturarme con la idea de algo que ya nunca más podré recuperar, de cada instante que se escapa y nos acerca un poco más a nuestro destino.
Como final, una canción que refleja mi estado de ánimo en este momento. Es una canción que reaparece cíclicamente en mi vida, cada poco tiempo, cuando me vuelvo a sentir así. Que la disfrutéis.
27 may 2010
Cómo mandar una canción buena a Eurovisión para que no te vote ni cristo.
Veo Eurovisión. Debo ser de esos pocos bichos raros que quedamos que todavía lo vemos año tras año. Eso sí, creo que nunca me gustan más de una o dos canciones, que a los cuatro días me cansan, así que en el fondo no sé por qué lo hago.
Este año, como excepción (junto a la canción de Israel en 2008 o la de San Marino de ese mismo año) hay una canción que me ha encantado. Y al igual que la de San Marino 2008, no ha pasado a la final. Las buenas canciones nunca lo hacen.
En directo fue bastante decente. Mucho más austera por la falta de efectos, pero aún así increíble, muy diferente de lo que suele haber todos los años en Eurovisión. Así que desde aquí, simplemente un pequeño homenaje a esta canción, porque aunque no haya pasado a la final, es la canción que más se lo hubiera merecido.
http://www.youtube.com/watch?v=5W0ewg9o4sQ&feature=related
Este año, como excepción (junto a la canción de Israel en 2008 o la de San Marino de ese mismo año) hay una canción que me ha encantado. Y al igual que la de San Marino 2008, no ha pasado a la final. Las buenas canciones nunca lo hacen.
En directo fue bastante decente. Mucho más austera por la falta de efectos, pero aún así increíble, muy diferente de lo que suele haber todos los años en Eurovisión. Así que desde aquí, simplemente un pequeño homenaje a esta canción, porque aunque no haya pasado a la final, es la canción que más se lo hubiera merecido.
http://www.youtube.com/watch?v=5W0ewg9o4sQ&feature=related
6 abr 2010
Sebastian Vettel
Tenía que ponerlo, lo siento.
Hoy hago una entrada especial para él. Supongo que a la mayoría de la gente le pasará como a mí, que no sólo elige a su ídolo por lo bueno que es en algo, sino porque tiene algo especial, ya sea en su carácter, en su forma de vida, en lo que sea.
Mi adoración por Sebastian no es sólo por su calidad (indiscutible) como piloto, sino por su carisma, por su simpatía y ese carácter tan especial que tiene.
Dicen de él que es de los pilotos más simpáticos, y la verdad, ya tiene pinta de serlo. Un piloto que empieza la rueda de prensa oficial de la FIA diciendo que se siente un poco contentillo porque bebió mucho champán en la entrega de los premios tiene algo especial. Es sincero, es sencillo, natural... Cuando tiene la culpa no le importa llorar en el box de impotencia, y tampoco le importa ser claro y decir que está hasta los huevos cuando las roturas del coche le impiden ganar dos carreras seguidas. Un hombre que piensa que un verdadero piloto es James Hunt ( http://es.wikipedia.org/wiki/James_Hunt ), que dice en una entrevista que sueña con conocer a Jenna Jameson ( http://es.wikipedia.org/wiki/Jenna_Jameson ) y que la invitaría a cenar, y que pone nombres de mujer a sus coches (tales como Luszious Liz o Kate Dirty's Sister).
Definitivamente, Sebastian es un chico diferente.
Nacido en Heppenheim(Alemania) el 3 de julio de 1987, empezó a correr en karts en 1995. En 2003 se pasó a los monoplazas, ganando la Fórumla BMW con 18 victorias en 20 carreras.
En la F1 empezó siendo probador de BMW y corriendo el GP de EEUU sustituyendo a Kubica, donde logró ser el piloto más joven en puntuar. Esa misma temporada acabó corriendo en Toro Rosso, equipo con el que al año siguiente ganó su primer GP, siento el más joven en ganar, en liderar una carrera y en conseguir la pole position.
En 2009 fue subcampeón, por detrás de Jenson Button, y este año es tercero a dos puntos del lider, Felipe Massa, tras haber liderado las tres carreras disputadas, pero haber tenido que abandonar una por problemas con los frenos y haber tenido que reducir ritmo en la primera por un fallo en la bujía.
Sólo espero que este año tenga la suerte (y la cabeciña, que esa también) que le faltó el año pasado y pueda ganar su primer mundial de F1.
Hoy hago una entrada especial para él. Supongo que a la mayoría de la gente le pasará como a mí, que no sólo elige a su ídolo por lo bueno que es en algo, sino porque tiene algo especial, ya sea en su carácter, en su forma de vida, en lo que sea.
Mi adoración por Sebastian no es sólo por su calidad (indiscutible) como piloto, sino por su carisma, por su simpatía y ese carácter tan especial que tiene.
Dicen de él que es de los pilotos más simpáticos, y la verdad, ya tiene pinta de serlo. Un piloto que empieza la rueda de prensa oficial de la FIA diciendo que se siente un poco contentillo porque bebió mucho champán en la entrega de los premios tiene algo especial. Es sincero, es sencillo, natural... Cuando tiene la culpa no le importa llorar en el box de impotencia, y tampoco le importa ser claro y decir que está hasta los huevos cuando las roturas del coche le impiden ganar dos carreras seguidas. Un hombre que piensa que un verdadero piloto es James Hunt ( http://es.wikipedia.org/wiki/James_Hunt ), que dice en una entrevista que sueña con conocer a Jenna Jameson ( http://es.wikipedia.org/wiki/Jenna_Jameson ) y que la invitaría a cenar, y que pone nombres de mujer a sus coches (tales como Luszious Liz o Kate Dirty's Sister).
Definitivamente, Sebastian es un chico diferente.
Nacido en Heppenheim(Alemania) el 3 de julio de 1987, empezó a correr en karts en 1995. En 2003 se pasó a los monoplazas, ganando la Fórumla BMW con 18 victorias en 20 carreras.
En la F1 empezó siendo probador de BMW y corriendo el GP de EEUU sustituyendo a Kubica, donde logró ser el piloto más joven en puntuar. Esa misma temporada acabó corriendo en Toro Rosso, equipo con el que al año siguiente ganó su primer GP, siento el más joven en ganar, en liderar una carrera y en conseguir la pole position.
En 2009 fue subcampeón, por detrás de Jenson Button, y este año es tercero a dos puntos del lider, Felipe Massa, tras haber liderado las tres carreras disputadas, pero haber tenido que abandonar una por problemas con los frenos y haber tenido que reducir ritmo en la primera por un fallo en la bujía.
Sólo espero que este año tenga la suerte (y la cabeciña, que esa también) que le faltó el año pasado y pueda ganar su primer mundial de F1.
30 mar 2010
Películas que he visto esta Semana Santa (o lo que va de ella)
-Brokeback Mountain
-El club de los poetas muertos
-Dorian Gray
-El lector
-Donnie Darko
-This is England
-Elephant
Faltan por ver:
-Shakespeare in love
-Eduardo Manostijeras
-Slumdog Millionaire
-Cadena de favores
-Lords of Dortown
-Pulp Fiction
-Hamlet
-Las vírgenes suicidas
-La muerte en Venecia
-El club de los poetas muertos
-Dorian Gray
-El lector
-Donnie Darko
-This is England
-Elephant
Faltan por ver:
-Shakespeare in love
-Eduardo Manostijeras
-Slumdog Millionaire
-Cadena de favores
-Lords of Dortown
-Pulp Fiction
-Hamlet
-Las vírgenes suicidas
-La muerte en Venecia
28 mar 2010
El club de los poetas muertos
"No olviden que a pesar de todo lo que les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo (...). Les contaré un secreto: no leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería... son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida humana. Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor son cosas que nos mantienen vivos".
"La verdad es como una manta que siempre te deja los pies frios, la estiras, la extiendes pero nunca es suficiente. La sacudes, le das patadas pero desde que llegamos llorando a que nos vamos muriendo, solo nos cubre la cara mientras gemimos, lloramos y gritamos. ".
"Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida, y dejar a un lado todo lo que no fuese vida, para no descubrir en el momento de mi muerte, que no había vivido."
"¡Oh capitán, mi capitán!"
El club de los poetas muertos
"La verdad es como una manta que siempre te deja los pies frios, la estiras, la extiendes pero nunca es suficiente. La sacudes, le das patadas pero desde que llegamos llorando a que nos vamos muriendo, solo nos cubre la cara mientras gemimos, lloramos y gritamos. ".
"Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida, y dejar a un lado todo lo que no fuese vida, para no descubrir en el momento de mi muerte, que no había vivido."
"¡Oh capitán, mi capitán!"
El club de los poetas muertos
22 mar 2010
Quiero entenderlo.
Quiero entenderlo. Quiero entender por qué la gente actúa como actúa. ¿Por qué hacer lo que todos hacen? ¿Por qué hacer lo que está prohibido por nuestro bien? ¿Qué necesidad hay de pillarse una borrachera cada noche que se sale a riesgo de pasarse y no pasarlo bien, o fumarse un porro antes de clase sabiendo que está mal y que a la gente que te quiere le molesta? No lo entiendo.
¿Estáis tan vacíos por dentro para realmente necesitarlo? Me enorgullezco de poder decir que para pasarlo bien solo necesito estar rodeada de la gente que quiero, ni garitos guays, ni alcohol, ni nada. Sólo necesito a mis amigos, a gente que me entiende, que me de una conversación inteligente, que me escuche, a mi novio...nada más.
¿Será que se es más guay por hacer esas cosas "prohibidas"? Quizás es la percepción de mucha de la juventud actual, pero ¿por qué? ¿Tan guay es acabar vomitando, que el profesor te expulse por molestar y ponerte gallito? Sinceramente, y me da igual lo que se piense de mí por ello, lo considero patético. Me parece patético que entre gente de 18 años y supuestamente con una madurez intelectual que debería ser suficiente para votar (y con ello contribuir a elegir el futuro del país en el que vivimos), conducir y otras muchas cosas haya gente que se crea que por hacer el ridículo de esa forma es más "guay".
Me da igual que me llamen niñata por enfadarme por cosas como estas, pero tengo muy claros mis principios y (intento) soy consecuente con lo que digo. Lo avisé, una y otra vez, me enfadé y te perdoné porque creía que realmente valía la pena hacerlo. Pero toda esa confianza la has perdido siendo una hipócrita, creyéndote lo más maduro y lo más inteligente y luego hacer las cosas sin pensar, sin poder justificar tus actos, sabiendo que esto pasaría y que lo que hiciste estuvo mal. Esperaba de ti una madurez que no tienes por mucho que quieras fingir que sí. Si no sabes por qué sigo enfadada pregúntate cómo ha sido tu actitud desde entonces. Cosas como "no sé por qué estás enfadada" o "bueno, pues cuando quieras hablarme me hablas" me demuestra que ni sientes realmente el haberme fallado, como amiga y como referencia que tenía, ni entiendes por qué me ha decepcionado tu comportamiento.
Me da igual que lo consideres una niñería y que justifiques todo con un "no puedo cambiar lo que hice". Las cosas no son así, la confianza no se recupera con la labia que te sobra para engatusar a todos, la confianza se recupera con hechos. Y el hecho de que en plena semana de exámenes prefieras salir todos los días, pillarte un ciego del quince, faltar al concierto de un amigo por tomar algo con tu novio (que podías hacerlo ahí también) y no toques un libro, me demuestra que lo del otro día no fue un hecho aislado.
Lo mismo ocurre con tus continuas faltas de respeto a quien no piensa como tú. Has cambiado y para mal. Has cambiado y yo ya no te reconozco. Y lo dije, dije que no quiero andar con gente que no me convence como persona. Y tú has dejado de hacerlo hace mucho, y ahora has perdido la confianza que tenía en ti también. Te lo pasaba porque eras mi amiga y confiaba en ti. Ahora no.
Si algún día lees esto y te das cuenta de que va por ti, reflexiona sobre lo que vas a hacer con tu vida. Por que en el fondo, haces lo mismo que toda esa gente que es "inferior" a ti (o que al menos tú consideras así). Haces lo mismo que "esos niñatos de clase que te chupan un puto pié". Igual ahora la que "necesita un buen par de hostias" eres tú, para despertar, para que veas lo que fuiste y lo que eres. Y no seré yo quien te las dé, cada uno con su vida que haga lo que quiera. Será ésta misma la que te las dé. Tiempo al tiempo.
¿Estáis tan vacíos por dentro para realmente necesitarlo? Me enorgullezco de poder decir que para pasarlo bien solo necesito estar rodeada de la gente que quiero, ni garitos guays, ni alcohol, ni nada. Sólo necesito a mis amigos, a gente que me entiende, que me de una conversación inteligente, que me escuche, a mi novio...nada más.
¿Será que se es más guay por hacer esas cosas "prohibidas"? Quizás es la percepción de mucha de la juventud actual, pero ¿por qué? ¿Tan guay es acabar vomitando, que el profesor te expulse por molestar y ponerte gallito? Sinceramente, y me da igual lo que se piense de mí por ello, lo considero patético. Me parece patético que entre gente de 18 años y supuestamente con una madurez intelectual que debería ser suficiente para votar (y con ello contribuir a elegir el futuro del país en el que vivimos), conducir y otras muchas cosas haya gente que se crea que por hacer el ridículo de esa forma es más "guay".
Me da igual que me llamen niñata por enfadarme por cosas como estas, pero tengo muy claros mis principios y (intento) soy consecuente con lo que digo. Lo avisé, una y otra vez, me enfadé y te perdoné porque creía que realmente valía la pena hacerlo. Pero toda esa confianza la has perdido siendo una hipócrita, creyéndote lo más maduro y lo más inteligente y luego hacer las cosas sin pensar, sin poder justificar tus actos, sabiendo que esto pasaría y que lo que hiciste estuvo mal. Esperaba de ti una madurez que no tienes por mucho que quieras fingir que sí. Si no sabes por qué sigo enfadada pregúntate cómo ha sido tu actitud desde entonces. Cosas como "no sé por qué estás enfadada" o "bueno, pues cuando quieras hablarme me hablas" me demuestra que ni sientes realmente el haberme fallado, como amiga y como referencia que tenía, ni entiendes por qué me ha decepcionado tu comportamiento.
Me da igual que lo consideres una niñería y que justifiques todo con un "no puedo cambiar lo que hice". Las cosas no son así, la confianza no se recupera con la labia que te sobra para engatusar a todos, la confianza se recupera con hechos. Y el hecho de que en plena semana de exámenes prefieras salir todos los días, pillarte un ciego del quince, faltar al concierto de un amigo por tomar algo con tu novio (que podías hacerlo ahí también) y no toques un libro, me demuestra que lo del otro día no fue un hecho aislado.
Lo mismo ocurre con tus continuas faltas de respeto a quien no piensa como tú. Has cambiado y para mal. Has cambiado y yo ya no te reconozco. Y lo dije, dije que no quiero andar con gente que no me convence como persona. Y tú has dejado de hacerlo hace mucho, y ahora has perdido la confianza que tenía en ti también. Te lo pasaba porque eras mi amiga y confiaba en ti. Ahora no.
Si algún día lees esto y te das cuenta de que va por ti, reflexiona sobre lo que vas a hacer con tu vida. Por que en el fondo, haces lo mismo que toda esa gente que es "inferior" a ti (o que al menos tú consideras así). Haces lo mismo que "esos niñatos de clase que te chupan un puto pié". Igual ahora la que "necesita un buen par de hostias" eres tú, para despertar, para que veas lo que fuiste y lo que eres. Y no seré yo quien te las dé, cada uno con su vida que haga lo que quiera. Será ésta misma la que te las dé. Tiempo al tiempo.
21 mar 2010
G (L)
Porque me haces sentir bien, porque cuando estoy a tu lado me siento un poco mejor y cuando te vas te necesito. Porque eres la primera persona que logra llegar tan dentro de mí, porque no me haces sentir incómoda, no me atosigas ni me fuerzas.
Porque simplemente eres increíble.
Te quiero (L)
Porque simplemente eres increíble.
Te quiero (L)
15 mar 2010
Os lo mereceis
Realmente muchos os merecéis que os mande a la mierda, por hipócritas, por creeros tan maduros y resultar tan patéticos. A partir de ahora es lo que haré, porque no os merecéis la confianza que se deposita en vosotros y lo sabéis. Estáis hartos de engañar al personal con labia y intentos de lucidez de vez en cuando.
Me encanta, vais de progres y no respetáis otras opiniones, criticáis cosas que luego hacéis, vais de "yo no hago esto" y hacéis cosas peores. Ni una palabra más saldrá de mí para recriminaros esto, os lo dije. Y ahora lo reitero. Dejáis de convencerme, como amigos y como personas. En estos momentos os considero igual que esa gente a la que tanto criticáis con vuestra estúpida soberbia, que sólo os sirve para resultar más patéticos aún.
Muy buenas tardes, cuando os deis cuenta probablemente ya no esté aquí para vosotros.
Me encanta, vais de progres y no respetáis otras opiniones, criticáis cosas que luego hacéis, vais de "yo no hago esto" y hacéis cosas peores. Ni una palabra más saldrá de mí para recriminaros esto, os lo dije. Y ahora lo reitero. Dejáis de convencerme, como amigos y como personas. En estos momentos os considero igual que esa gente a la que tanto criticáis con vuestra estúpida soberbia, que sólo os sirve para resultar más patéticos aún.
Muy buenas tardes, cuando os deis cuenta probablemente ya no esté aquí para vosotros.
9 mar 2010
Hubo un día...
Hubo un día un chico que quería decir la verdad. Quería hacerlo, pero no se decidía porque veía lo que le pasaba a los que decían la verdad: que mucha gente no los quería. Sin embargo, cada vez que mentía a un amigo o a un familiar, algo en su interior iba creciendo más y más y cada vez se sentía peor. ¿Qué hacer: seguir soportando ese dolor o decir la verdad?
Un día decidió que iba a intentarlo. Aunque sólo fuera por un día, iba a hacerlo. Se levantó y cuando iba para clase, se cruzó con esa chica que le caía tan mal, que le dijo una de sus tonterías que herían su orgullo, a lo que él respondió
-Lo siento, pero estoy cansado de tus tonterías. No soy tu amigo y no me caes bien, así que por favor, no te tomes esas confianzas conmigo.
Normalmente, esbozaba una sonrisilla nerviosa y andaba más rápido, pero ese día, tenía que decir la verdad. La chica le miró bastante enfadada. Probablemente lo contaría a toda la clase, pero le daba igual. Había dicho la verdad.
Ya en clase, ella se lo contó a todo el mundo. Otros de sus compañeros, que siempre criticaban a todo el mundo, ahora se reían. Él normalmente hubiera pasado sin hacer caso, pero hoy iba a decir la verdad.
-Por favor, ¿podéis dejar de hablar sin saber? Sería lo mejor para vosotros y para el mundo.
Escuchó varios "¿pero de qué va ese flipado?" por detrás y más risas. Bueno, ya había dicho lo que pensaba otra vez. Se había medido, ya que podía haber dicho muchas más cosas, pero no quería ser maleducado en clase.
Cuando salió al recreo, una amiga le dijo algo en mal tono a otro amigo, que creía que había sido sin motivo. Se quedaría callado, porque no le incumbía...Pero hoy se forzaba a decir la verdad, por mucho que le doliera.
-Esa no es forma de decir las cosas.-dijo mirándola.-Y además creo que no tienes razón.
Ella lo miró enfadada y se fue. Las demás amigas se fueron detrás suya.
Cuando llegó a casa, empezó a plantearse si realmente merecía la pena decir la verdad. Sólo le daba problemas. Sin embargo, se sentía increíblemente aliviado. Entonces... ¿Merece la pena seguir diciendo la verdad?
Un día decidió que iba a intentarlo. Aunque sólo fuera por un día, iba a hacerlo. Se levantó y cuando iba para clase, se cruzó con esa chica que le caía tan mal, que le dijo una de sus tonterías que herían su orgullo, a lo que él respondió
-Lo siento, pero estoy cansado de tus tonterías. No soy tu amigo y no me caes bien, así que por favor, no te tomes esas confianzas conmigo.
Normalmente, esbozaba una sonrisilla nerviosa y andaba más rápido, pero ese día, tenía que decir la verdad. La chica le miró bastante enfadada. Probablemente lo contaría a toda la clase, pero le daba igual. Había dicho la verdad.
Ya en clase, ella se lo contó a todo el mundo. Otros de sus compañeros, que siempre criticaban a todo el mundo, ahora se reían. Él normalmente hubiera pasado sin hacer caso, pero hoy iba a decir la verdad.
-Por favor, ¿podéis dejar de hablar sin saber? Sería lo mejor para vosotros y para el mundo.
Escuchó varios "¿pero de qué va ese flipado?" por detrás y más risas. Bueno, ya había dicho lo que pensaba otra vez. Se había medido, ya que podía haber dicho muchas más cosas, pero no quería ser maleducado en clase.
Cuando salió al recreo, una amiga le dijo algo en mal tono a otro amigo, que creía que había sido sin motivo. Se quedaría callado, porque no le incumbía...Pero hoy se forzaba a decir la verdad, por mucho que le doliera.
-Esa no es forma de decir las cosas.-dijo mirándola.-Y además creo que no tienes razón.
Ella lo miró enfadada y se fue. Las demás amigas se fueron detrás suya.
Cuando llegó a casa, empezó a plantearse si realmente merecía la pena decir la verdad. Sólo le daba problemas. Sin embargo, se sentía increíblemente aliviado. Entonces... ¿Merece la pena seguir diciendo la verdad?
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